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Chery revoluciona la industria: lanza el primer sistema de freno electrónico puro en un vehículo de producción masiva
La evolución tecnológica en el sector automotor acaba de dar un paso histórico. El fabricante chino Chery anunció que su nuevo SUV premium, el Exeed EX7, será el primer vehículo de producción en serie del mundo en incorporar un sistema de frenado mecánico electrónico puro (EMB), eliminando por completo la hidráulica tradicional.
Se trata de una innovación que transforma uno de los sistemas más antiguos del automóvil: el freno.
¿Qué cambia con el frenado mecánico electrónico?
Durante más de un siglo, los vehículos han utilizado sistemas hidráulicos para transmitir la fuerza de frenado desde el pedal hasta las ruedas. El nuevo sistema Electronic Mechanical Braking (EMB) sustituye ese circuito por:
- Actuadores eléctricos independientes en cada rueda
- Señales electrónicas directas
- Respuesta en milisegundos
- Eliminación total de tuberías, líquidos y bombas hidráulicas
El resultado es un sistema más rápido, más preciso y con menor complejidad mecánica.
Según directivos de la compañía, el desarrollo tomó tres años de trabajo intensivo para garantizar niveles de fiabilidad equivalentes a estándares de ingeniería de alta precisión, con especial atención en seguridad y redundancia electrónica.
Menos piezas, mayor control
La eliminación del sistema hidráulico no solo simplifica la arquitectura del vehículo, sino que mejora el desempeño dinámico:
- Reducción de la distancia de frenado
- Ajuste individual de fuerza por rueda
- Mejor estabilidad en superficies de baja adherencia
- Mayor capacidad de integración con sistemas ADAS
El frenado deja de ser un mecanismo puramente mecánico para convertirse en una función digital gestionada por software.


Un paso clave hacia el vehículo eléctrico y autónomo
El EMB encaja de forma natural en plataformas eléctricas. Al trabajar con señales electrónicas, el sistema se integra mejor con la frenada regenerativa, optimizando la recuperación de energía y reduciendo el desgaste de componentes.
Además, elimina inercias hidráulicas que pueden interferir en sistemas avanzados de conducción autónoma. En términos prácticos, es una pieza fundamental en la transición hacia vehículos totalmente digitalizados.
El Exeed EX7: plataforma ideal para la innovación
El nuevo Exeed EX7 será el modelo encargado de estrenar esta tecnología en producción masiva. Se trata de un SUV electrificado que estará disponible en dos configuraciones:
🔋 Versión de autonomía extendida
- Batería cercana a 39,8 kWh
- Autonomía eléctrica estimada entre 182 y 203 km
⚡ Versión 100 % eléctrica
- Batería de aproximadamente 97,7 kWh
- Autonomía estimada entre 682 y 726 km (ciclo chino)
Más allá de las cifras, la importancia radica en que la arquitectura eléctrica del vehículo permite integrar el frenado electrónico sin comprometer desempeño ni seguridad.
Del laboratorio a la producción real
El frenado “brake-by-wire” mecánico electrónico ha sido considerado durante años como una solución de futuro, pero su implementación en modelos de producción masiva representaba un desafío industrial significativo.
Convertirse en el primer fabricante en llevarlo al mercado implica superar procesos complejos de homologación, validación y control de calidad. No es solo una declaración tecnológica: es una apuesta industrial concreta.
¿Qué impacto puede tener esta tecnología?
Aunque no transformará por sí sola la movilidad global, el EMB podría:
- Reducir peso y complejidad en futuros vehículos
- Facilitar plataformas totalmente eléctricas
- Mejorar la eficiencia energética
- Servir como base estructural para conducción autónoma
En combinación con electrificación y digitalización, este tipo de desarrollos marcan la dirección hacia vehículos más inteligentes, más eficientes y con mayor control electrónico.
Una nueva era para la seguridad automotriz
Con el lanzamiento del Exeed EX7 equipado con frenado mecánico electrónico puro, Chery abre una nueva etapa en la ingeniería automotriz. La transición del fluido hidráulico a señales digitales no es un simple ajuste técnico: representa un cambio estructural en cómo los vehículos responden ante situaciones críticas.
El freno, uno de los sistemas más sensibles en términos de seguridad, entra definitivamente en la era del software.
Y eso cambia las reglas del juego.
